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De: "santiago merino" <vozdeestrellas@telefonica.net>
Título: La influencia de Horus // Recuerdos olvidados de un Anciano Indio
Fecha: Mon, 19 May 2008 15:01:36
Para: <vozdeestrellas@telefonica.net>
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HELIOCENTRO
Espacio Web esot?rico, libre e independiente.
Conocimiento oculto.
B?jate gratis todo el material desde la Web:
http://www.heliocentro.net
http://www.ConcienciaPlanetaria.es
 

MES DE LA NATURALEZA

 Estimados amigos:

El motivo de la presente carta, es para indicaros que debido a las numerosas personas que nos han solicitado nuestros videos y siendo toda nuestra producci?n gratuita, hemos optado por colocarlos en YouTube y as? ustedes pueden verlos y bajarlos o compartir con otras personas.

Para poderlos ver solo tienen que entrar en http://correo.hispavista.com/Redirect/www.concienciaplanetaria.es/  ir a la secci?n de "audio/video" y hacer clic en el icono del video que desean ver. Todo ello gratuitamente.

Esperando complacer a todas las personas que nos han solicitado los videos y pidiendo disculpas por no haberlos enviado  debido al  enorme coste que esto nos supondr?a, confiamos que entiendan la soluci?n que Conciencia Planetaria ha dado.

Solo decirles que todos nuestros trabajos van en la l?nea esot?rica y de compromiso con el Planeta.

Saludos cordiales,

Conciencia planetaria

A las 13 horas de cada pa?s, env?a un pensamiento de PAZ al coraz?n de los Seres Humanos

 

                                       LA INFLUENCIA DE HORUS

 

Esta noche, justo antes de cerrar los ojos, me pareci?  ver un halc?n volando desde mi ventana. ?Qu? raro?, pens?. Los halcones s?lo vuelan de d?a pues no son aves nocturnas y su visi?n en la noche no se amplifica c?mo la de  b?hos y lechuzas.

Me deleitaba con su magn?fico vuelo, poderoso y elegante. Surcaba el cielo s?lo en el campo visual que permite ver mi ventana.

C?mo si supiera que yo le estaba mirando, el precioso halc?n hac?a cada vez m?s y m?s c?rculos. Lleg? un momento en el que los ojos se me cerraron, ya no pod?a aguantar m?s. El sue?o se apoder? de mi voluntad, y sin querer entr? en la fase REM. Fase en la cual el sue?o es profundo y duradero, en la que tu cuerpo astral se despega de tu cuerpo f?sico a toda velocidad para volar hasta la ?ltima de las estrellas; fase en la que tu cuerpo f?sico est? indefenso, inm?vil e inerte. Pero la luz y el conocimiento inundan tu esp?ritu.

Una vez dormido, vi c?mo el halc?n dej? de hacer c?rculos para dirigirse en l?nea recta hacia mi ventana. C?mo si no tuviera cristal, la atraves? sin el menor esfuerzo y una vez dentro se transform?.

Pas? de ser un maravilloso halc?n a un espectacular egipcio. Sus alas se transformaron en brazos, su patas en piernas, su cuerpo en una magn?fica y amplia espalda, y su cabeza  en el cr?neo m?s bello que he visto jam?s.

-          Me llamo Horus ? Me dijo - ?Quieres saber?

No respond? a la pregunta imperiosa del egipcio, pues he aprendido a controlar mis impulsos. Emocional por naturaleza tiendo a decidir antes de pensar, pero he comprendido que antes de actuar hay que meditar, por lo que me tom? mi tiempo para contestar.

-          ?Quieres saber? ? Volvi? a preguntarme de nuevo en  tono impositivo.

Esta vez no me quedaba m?s remedio que responder. Mir? al cielo, mir? mi  cuerpo material tumbado en la cama, mir? al bell?simo egipcio y dije:

-          ?S?!, quiero saber.

Casi al mismo tiempo, me cogi? de la mano y volamos hasta el cielo. Pas? la atm?sfera, la estratosfera, la ionosfera, hasta llegar al espacio exterior.

Negro y a la vez luminoso no para de  asombrarme el espacio. ?Tiene que ser grand?simo? - Pienso siempre que me encuentro all? -  pues con tantos soles la luz no consigue iluminarlo en su totalidad.

-          Te voy a llevar al lugar donde eran llevados los antiguos Faraones egipcios.

Nos dirig?amos hac?a la luna, pero la sobrepasamos. Dimos un peque?o giro como borde?ndola y de repente apareci?.

-          ?La luna negra?, la llam?is en la Tierra - Me dijo-  All? vamos.

Una gran nave espacial, totalmente circular casi de las mismas dimensiones de un planeta, orbitaba erguida detr?s de la luna.

Toda ella era de color negro, pareciendo as? estar camuflada bajo la sombra lunar.

No recuerdo c?mo ni por d?nde entramos en la misma, pero el hecho fue que sin darme cuenta est?bamos dentro  de una gran sala acristalada por la que se pod?an ver largu?simos pasillos surcados por entidades de distinto aspecto f?sico, para que nos entendamos, extraterrestres de diferentes sistemas solares.

-          Mira estos dos sarc?fagos ? Me dijo.

Pude ver como en dos tubos medio met?licos medio acristalados se encontraban casi en forma vegetativa dos entidades de un cierto carisma.

Uno era hombre y la otra mujer, las diferencias en las facciones no dejaban lugar a dudas. Ambos de cabellos largos y blancos,  vestidos con un t?nica decorada con piedras preciosas desprend?an un a?re de realeza y autoridad.

-          Los conoc?is como: ?los dos testigos? - Continu? diciendo ? Permanecen en estado de semi- inconsciencia para que sus esp?ritus puedan ayudar compenetrando a personajes en tu planeta. Los primeros faraones egipcios eran tra?dos aqu?, y se les explicaba que las voces y visiones que o?an pertenec?an a estos dos personajes, que con su gran sacrificio consiguen que la raza terr?cola evolucione m?s r?pido.

-          Los faraones, se tranquilizaban y comprend?an que su sabidur?a no era propia sino donada por los dioses. De ah? que los faraones dijeran que eran descendientes de las deidades - Continu? diciendo - Yo les ense?? la momificaci?n y la construcci?n de los sarc?fagos imitando as? nuestro sistema. Para que tambi?n ellos pudieran utilizar su cuerpo astral m?s tiempo, al no descomponerse  y ayudar a sus descendientes ? Termin? de decir ?

Demasiado conocimiento, pens?. Menos mal que las palabras ven?an acompasadas de im?genes del antiguo Egipto y como si de una pel?cula se tratase, mi cerebro las integraba en forma audio-visual.

El siguiente recuerdo de aquella noche que viene a mi mente, es verme de la mano de Horus fuera de la luna negra dirigi?ndome de nuevo a la Tierra.

Imparables  y a toda velocidad nos dirig?amos hacia el planeta.

-          Vuestra generaci?n est? intentando solucionar el calentamiento de tu planeta s?lo desde un punto de vista ? Me dijo ? Dejando de emitir menos CO2 al aire, no conseguir?is pararlo. Se os ha olvidado una de los motivos principales causante de la destrucci?n del planeta.

En mi mente se dibujaron grandes ?rboles milenarios, dragos, olmos, encinas, poblaban el planeta sin dejar casi espacio entre ellos.

Sus ra?ces se extend?an gruesas y firmes hacia el subsuelo, agujere?ndolo y provocando  as? un continuo efecto de refrigeraci?n del manto terrestre.

Nuestro n?cleo terrestre, incandescente, ard?a provocando grandes r?os de lava que sub?an hasta la superficie en forma de volcanes y geiseres. Pero gracias a las grandes ra?ces esos canales de lava intra-terrestres eran enfriados por la porosidad de la tierra.

-          Ahora repobl?is con ?rboles de ra?ces peque?as, por lo que no consiguen darle al subsuelo el suficiente oxigeno, volvi?ndose este compacto y r?gido - Termin? de decir.

El despertador acab? de golpe con mi fant?stico sue?o. S?lo me consolaba el recuerdo del bell?simo egipcio y la esperanza de que dentro de poco, todos seremos tan sabios como ?l.

No hay marcha atr?s, s?lo se puede evolucionar. Nuestra raza ha hecho muchas cosas mal, pero somos el resultado de nuestra evoluci?n espiritual.

Estos seres, Horus, Ra, Isis, etc.. Nos llevan siglos de evoluci?n, o lo que es lo mismo de reencarnaciones. Estoy seguro que tambi?n ellos  destruyeron por su ignorancia muchos planetas que habitaban. Pero gracias a la reencarnaci?n han conseguido evolucionar los suficiente como para podernos ayudar a nosotros.

No lo dud?is, todo lo que hacemos mal, es por ignorancia. El cortar, masacrar y talar ?rboles, el construir viviendas de lujo en su lugar, y el compensar la p?rdida de esos ?rboles milenarios por cuatro pinos de mala calidad. A eso no se le llama especular con el suelo; enriquecerse a costa de la naturaleza y de los dem?s, ser ambicioso y  avaricioso. A eso se le llama ser ignorante.

Heliocentro

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                                                LA TIERRA ESTABA VIVA

                                                                  Recuerdos olvidados de un Anciano Indio

"D?jame decirte c?mo perdimos la tierra. No era nuestra tierra, como si nos perteneciera. Era la tierra donde caz?bamos o donde nuestros ancestros estaban sepultados. Era la tierra que el Creador nos hab?a dado. Era la tierra donde suced?an nuestras historias sagradas. Hab?a lugares sagrados en ella. Nuestras ceremonias se realizaban aqu?. Conoc?amos a los animales. Ellos nos conoc?an a nosotros. Presenciamos el paso de las estaciones en esta tierra. Estaba viva, como nuestros abuelos. ?ramos parte de ella. La tierra era parte de nosotros. Nosotros ni siquiera sab?amos lo que era ser propietarios de la tierra. Es como decir que eres propietario de tu abuela. Para nosotros, la tierra estaba viva. Mover una piedra significaba cambiarla. Matar a un animal era quitarle algo a ella. Ten?a que haber respeto.


Nosotros no vimos respeto en esa gente. Ellos cortaban los ?rboles y dejaban a los animales en el lugar donde les disparaban. Hac?an ruidos fuertes. Parec?an salvajes. Su paso era pesado y hac?an mucho ruido. Y luego esa gente nueva comenz? a pedirnos la tierra. Quer?an darnos dinero por la tierra. Nuestra gente no acept? eso.
 
Entonces esa gente dijo que ya no pertenec?amos aqu?. Que hab?a un jefe en Washington, una ciudad muy lejana, y que la tierra era de ?l, y que ?l hab?a dicho que esa gente pod?a vivir aqu? y nosotros no.

Pensamos que estaban desquiciados. Esas personas cabalgaban por la tierra y colocaban una bandera, y luego dec?an que todo, desde donde hab?an empezado hasta donde pon?an la bandera, les pertenec?a. Eso es como si alguien disparara una flecha al cielo y dijera que todo el cielo hasta donde llegara la flecha le pertenec?a. Nosotros pensamos que esa gente estaba loca. Ellos hablaban de propiedad. Nosotros habl?bamos de la tierra.

Tu gente vino de Europa porque quer?an tener propiedades. Ellos hab?an trabajado para otras personas que les hab?an quitado sus propiedades y las cosas que cultivaban. Nunca hab?an tenido nada porque no ten?an propiedades. Eso era lo que m?s deseaban tener.
 
Todos ellos pensaban que quien tuviera un pedazo de papel diciendo que era due?o de la tierra podr?a controlar todo lo que sucediera en ella. La gente vino aqu? para conseguir propiedades. Nosotros no sab?amos esto. Ni siquiera sab?amos lo que significaba. Nosotros simplemente le pertenec?amos a la tierra. Ellos quer?an adue?arse de ella.
 
Su religi?n no vino de la tierra. Pod?an llevarla a todos lados con ustedes. Su religi?n estaba en una copa y un pedazo de pan que pod?an llevarse en una caja. Sus sacerdotes pod?an hacer sagrado cualquier lugar. Y no pod?an entender que lo que era sagrado para nosotros era el lugar donde est?bamos, porque ah? era donde suced?an las cosas sagradas y donde los esp?ritus nos hablaban.
 
Tu gente no sab?a nada acerca de lo sagrado de la tierra. Ustedes estaban matando a todos los animales. El b?falo hab?a desaparecido. Las aves hab?an desaparecido. Ustedes no nos permit?an cazar. Nos daban mantas y whisky que enloquec?a a nuestra gente. Nos pusieron en peque?os corrales de tierra que eran como peque?as islas en su gran mar.
 
Lo peor es que ustedes nunca nos escucharon. Ustedes vinieron a nuestra tierra y nos la quitaron, y ni siquiera nos escucharon cuando les tratamos de explicar. Hicieron promesas y rompieron cada una de ellas. Nos mataron sin quitarnos la vida. Nos mataron al convertir nuestra tierra en pedazos de papel y sacos de harina y mantas, dici?ndonos que eso era suficiente. Ustedes nos quitaron los lugares donde los esp?ritus nos hablaban y nos dieron sacos de harina.

Para nosotros la tierra estaba viva. Ella nos hablaba. Nosotros la llam?bamos nuestra madre. Si ella estaba enojada con nosotros, no nos daba alimentos. Si nosotros no compart?amos con los dem?s, ella nos enviaba inviernos duros o plagas de insectos. Ten?amos que hacer cosas buenas por ella y vivir de la manera que ella consideraba apropiada. Ella era la madre de todo lo que habitaba en ella, as? que todos eran nuestros hermanos. Los osos, los ?rboles, las plantas, el b?falo. Todos eran nuestros hermanos y hermanas. Si no los trat?bamos bien, nuestra madre se enojaba. Si los trat?bamos con respeto y honor, ella se sent?a orgullosa.

Para tu gente la tierra no estaba viva. Era algo as? como un escenario donde pod?an construir cosas y hacer que sucedieran cosas. Ve?an al lodo y los ?rboles y el agua como cosas importantes, pero no como hermanos y hermanas. Esas cosas exist?an s?lo para ayudar a los humanos a vivir.
 
Ustedes tomaron la tierra y la convirtieron en propiedades. Ahora nuestra madre est? en silencio. Pero nosotros a?n intentamos escuchar su voz".

Kent Nerbum -  "Ni Lobo ni Perro. Por Senderos Olvidados con un Anciano Indio"

 

"No hay camino hacia la libertad.......La libertad es el camino."
 
ESTO NO ES ESPAM
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